¿QUÉ FUE LO PRIMERO QUE PENSASTE HOY?

Actualizado: mar 18

¿SABÍAS QUE ESO QUE PENSASTE TIENE UN IMPACTO CRÍTICO DURANTE EL RESTO DEL DÍA?

¡Yo no sabía! Hasta que hace unos meses atrás me hice consciente sobre el tipo de historia que me estaba armando en la cabeza. Cada día al despertarme, se me cruzaban pensamientos e historias que me contaba, todas relacionadas a creencias limitantes como: “no vales lo suficiente” “el qué dirán” “no soy capaz” y como todo, mientras más lo repetís más asentadas están y más normal se hacen.

Empezar un día así, sobrepensando era algo que NO me beneficiaba, al contrario, me drenaba la energía y me mantenía en ese mismo loop durante el resto del día. Hasta que una mañana me hice consciente y asumí la responsabilidad de tomar el control.


¡En este post te voy a dar simples pasos para que vos también puedas tomar el control de tus pensamientos!


Para comenzar a revertir esta situación, lo primero que empecé a preguntarme fue: ¿Es real esto que me estoy diciendo e imaginando? Comencé a buscar evidencia concreta que lo sustentara. El resultado fue que aquellas “amenazas” NO eran reales, eran asunciones!

Veamos un poco más de cerca qué pasa en nuestro cuerpo y mente cuando asumimos:


El proceso proviene de nuestro cerebro primitivo, se conoce por “reacción de lucha o huida” y se activaba en aquellas situaciones donde la integridad de una persona se encontraba en peligro. Por ejemplo, ante la presencia de un animal peligroso. También se activaba ante una sombra que se parecia a este animal peligroso, es decir, se asumía en base a experiencias negativas previas que resultaron nefastas.


Ante esas situaciones el ser humano luchaba, huía o se quedaba inmóvil.


Hoy en día, esos animales salvajes toman otras formas amenazantes, por ejemplo, ante un examen, una discusión, las redes sociales e incluso hábitos alimenticios que disparan este sistema.

ASUMIMOS SITUACIONES, PERSONAS, ACONTECIMIENTOS SIN DETENERNOS A PENSAR CUÁN REALES SON ESAS ASUNCIONES.

El proceso de “reacción de lucha o huida” se divide en 2 partes:


La primera comienza cuando los sentidos captan la amenaza, esta información es enviada a la amígdala, área del cerebro donde se procesan las emociones y memorias más primitivas. La amígdala envía una señal de alerta al hipotálamo. Éste activa el sistema nervioso simpático por el cual, mediante los nervios autónomos encienden las glándulas suprarrenales generando epinefrina (adrenalina).

Nuestro cuerpo experimenta: aceleración del ritmo cardíaco con el objetivo de enviar sangre a los músculos, dilatación de las vías áreas para enviar más oxígeno al cerebro, los sentidos se agudizan y aumenta de glucosa en sangre.

Cuando la adrenalina comienza a disminuir se produce la segunda parte del proceso donde el hipotálamo activa el eje HPA (Hipotálamo, glándula pituitaria, y glándulas suprarrenales) La finalidad es mantener la primera fase en funcionamiento constante. Si el cerebro sigue registrando peligro, se desencadena la liberación de la hormona cortisol (hormona del estrés)


Cuando el organismo experimenta estos momentos de estrés constantemente, las consecuencias pueden llegar a ser muy graves, un mal funcionamiento de las glándulas suprarrenales desemboca en problemas como: falta de energía, problemas de concentración, insomnio, sentirse confundid@,problemas digestivos, constipación, depresión, debilidad, problemas a la hora de realizar tareas que antes resultaban sencillas.



Todo esto se produce sin siquiera darnos cuenta, y acá es donde toman precedencia los 2 componentes esenciales la consciencia y el poder de la voluntad.


¡Si, podemos elegir que pensar!



Estos son los pasos para tomar el control:



1-La noche anterior, recordate a vos mism@ diciéndote que, cuando te despiertes vas a estar consciente de tus primeros pensamientos.


2-Al dia siguiente cuando estés observando esos pensamientos,deja un anotador y lapicera al lado tuyo.

Pregúntate: