HARRY, UN PRÍNCIPE "ATRAPADO" EN SU CASTILLO

Actualizado: mar 21


Inspirado en la entrevista de los duques de Sussex escribí este artículo para compartirles, por un lado, cómo funciona el mecanismo de autoengaño, y por otro una serie de preguntas gatillo para generar consciencia acerca de dónde estamos parados en nuestra propia vida.


En la conversación que se llevó a cabo entre Harry, Meghan y Oprah se revelaron temas muy contundentes como la depresión y pensamientos suicidas por parte de la duquesa de Sussex, también se reveló una charla con un tono racista, donde miembros de la familia real planteaban el color de piel que podría llegar a tener el futuro hijo/hija de la pareja, entre otros temas.

Hacia el final de la entrevista, Harry mencionó : “Estaba atrapado, pero no sabía que estaba atrapado”. La vida de la realeza claramente no es lo que parece, y es en todo caso es similar a una "cárcel de lujo" , donde escaparse es muy difícil.


Entonces me puse a pensar, ¿cuántos de nosotros vivimos la vida en modo automático? haciendo cosas porque las tenemos que hacer, o porque pensamos que les debemos algo a alguien, ya sea padres, familia, amigos etc.

Al igual que un pez que no sabe que está en el agua, nacemos y crecemos en un ambiente determinado, con ciertas costumbres, reglas, y formas de pensar. Las mismas son instaladas desde los 0 a 7 años, cuando los niños se encuentran en un estado muy parecido al hipnótico. Dichos factores, junto a las experiencias que vivimos van a definir nuestro estilo de vida.


Podemos decir entonces que, los programas automáticos, inconscientes y heredados, hacen que tomemos las mismas decisiones día tras día produciendo los mismos resultados.

Por lo tanto, si queremos cambiar nuestros resultados, debemos en primer lugar tomar conciencia de porqué hacemos lo que hacemos.


Otro mecanismo que forma parte de nuestra vida cotidiana desde tiempos remotos es el autoengaño, lo hacemos para defendernos de situaciones que no queremos confrontar, permitiéndonos seguir con nuestra vida como si "nada" pasara. La realidad es que ignorar un problema, a largo plazo nos puede perjudicar seriamente a nivel mental,emocional, y físico.


Para ilustrar este punto, les traigo un experimento muy famoso realizado por George Quattrone y Amos Tversky en el año 1984.

En este experimento reclutaron a un grupo de 38 estudiantes, se les dijo que el experimento sería sobre “aspecto psicológicos y médicos del atletismo”.

Se les realizaron diferentes tipos de pruebas para convencerlos que el experimento era real

Una de las pruebas consistía en meter los brazos bajo agua helada, se les mintió diciendo que cierto intervalo de tiempo les daría información sobre su estado físico.

Los participantes hicieron esta prueba, y se les cronómetro cuánto tiempo resistieron con los brazos bajo el agua.


Cuando fue momento de repetir la prueba se les informó de lo siguiente:


Dependiendo del tipo de corazón la expectativa de vida podría ser mayor o menor.


Corazón tipo 1 : esperanza de vida más corta, salud más precaria, más probabilidad de sufrir enfermedades coronarias.


Corazón tipo 2: esperanza de vida más larga, mejor calidad de salud, menos propensos a tener enfermedades coronarias.


A la mitad de los participantes, se les dijo que la gente con corazón tipo 2 (mayor esperanza de vida) resiste mejor el agua fría, mientras que a la otra mitad se le dijo que un corazón tipo 2 resiste menos tiempo el agua fría.


Los participantes volvieron a poner los brazos en el agua y comprobaron lo siguiente:

  • A aquellos que se les dijo que la tolerancia al frío era señal de mayor estado de salud, pudieron aguantar un promedio de 10 segundos más que en la primera exposición.

  • En cambio, a aquellos que se les dijo que la tolerancia al agua fría no era saludable, disminuyeron su exposición en un promedio 10 segundos menos que en la primera exposición.


Para comprobar si hubo autoengaño se les preguntó, si el hecho de mantener más o menos tiempo los brazos en el agua fue hech